Hojas sueltas
Refugio para la expresión que se escribe en los lindes que narran los andares del alma y el corazón...
sábado, 25 de abril de 2026
Florecer en Michigan
Algo cede
Se afloja
Lo que estaba unido
En la discreción
Con la delicadeza
Surgen formas
Todo se abre
Y en ese gesto mínimo,
el mundo
aunque sea
lunes, 13 de abril de 2026
Remanso
sábado, 11 de abril de 2026
Sed (1999) versión para Caníbal
sábado, 28 de marzo de 2026
Primavera
miércoles, 25 de marzo de 2026
Ontología de la palabra (Colección del Libro de la peste 2022)
No la poseo.
La pronuncio.
Y aun así—
no es mía.
La palabra no nace en la boca.
La boca la atraviesa.
Tampoco en la mano.
La mano apenas la fija
por un instante.
Antes de eso—
ya estaba.
No como sonido.
No como signo.
Sino como posibilidad.
Como forma latente
de lo que aún no es dicho.
La nombro
y algo se ordena.
Pero ese orden
no me pertenece.
Solo coincide conmigo
por un momento.
Luego se desplaza.
Se reconfigura.
Se rehace en otros.
La palabra no permanece.
Evoluciona.
Pero en esa mutación
conserva algo
una huella
que no depende del cuerpo
que la emitió.
Por eso persiste.
Aunque la voz cese,
aunque la memoria falle,
aunque el tiempo erosione
todo lo demás.
La palabra continúa.
No como eco.
Como estructura.
Como aquello
que sostiene lo que es
al ser nombrado.
El libro de la peste, nació como una acumulación de notas, hojas sueltas, pensamientos dispersos y poemas inconclusos que fui reuniendo durante las primeras semanas de la pandemia hasta casi finales del 2022. En ese encierro forzado descubrí algo inquietante: cada vez que volvía a leer lo que ya había escrito, el texto no permanecía igual. Algo en él se desplazaba. Cambiaba. Me obligaba a intervenirlo otra vez—tachar, borrar, arrancar, reescribir. No era el mismo texto. Y tampoco era ya el mismo yo. Fue ahí donde surgió este poema. Porque entendí que la palabra no es fija. No es un objeto terminado. Es un ente vivo, orgánico, que se rehace cada vez que se pronuncia o se relee. Todo lo que he puesto en papel o a través de un teclado no queda inmóvil. Vuelve. Se transforma. Se reorganiza. Y en ese proceso, lo que alguna vez tuvo un origen, sufre una metamorfosis que termina por emerger como otra cosa: un nuevo organismo, que aún conserva, en alguna parte, la huella de lo que lo hizo nacer.
Uriel Flores. Sonora, México 2022
jueves, 1 de enero de 2026
Michigan
sábado, 22 de marzo de 2025
Sonora
Sonora,
Porque todo, lo valioso, lo esencial
Me lo has entregado tú
Desde entonces,
Incluso ahora,
a la distancia,
no te pertenezco:
pero estoy atado a tu forma
con la gratitud de quien reconoce
que lo esencial
no se elige,
solo ocurre
y permanece.
Uriel Flores
Marzo 2026
miércoles, 24 de mayo de 2023
Mariposa
en que no eras.
Y aun así—
algo en ti
ya aguardaba.
Ahora vas
de flor en flor.
No eliges.
Trazas
en el aire.
Un recorrido
que parece errático—
pero no lo es.
Te detienes.
Tomas.
Sigues y te vas.
Y en ese ir—
dejas.
La luz
te concede el color.
Sin ella—
no hay manera
de verte.
Solo paso.
Solo transición.
Pero antes—
hubo encierro.
Materia detenida
ansiosa de reconstrucción
Un cuerpo
que se deshizo
para volverse otro.
¿Dolió?
La metamorfosis
no fue opción.
Ocurrió.
Sin preguntar.
Sin resistirse.
Y ahora—
eres eso que veo
lo que cambia
sin saberlo.
Mientras nosotros—
solo miramos.
Nombramos.
Intentamos retener
lo que no se queda.
Pero no cambiamos.
Solo imitamos el color.
martes, 23 de mayo de 2023
Cuando pienso en ti
domingo, 4 de diciembre de 2022
Reencuentro
sábado, 10 de septiembre de 2022
Tahéjöc
No es la niebla la que llega del mar,
sábado, 11 de junio de 2022
Fotografía
Florecer en Michigan
Algo cede sin romperse. Se afloja desde adentro, como si supiera cuándo. Lo que estaba unido se separa con cuidado, sin prisa, sin ruido. En...
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Vinieras no por ternura, sino por esa urgencia que no se explica. Con el calor justo para hacer del cuerpo un territorio breve. Y luego, ...
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Desde la barra la vida se muestra como un escaparate. Rostros inclinados, manos que no encuentran dónde quedarse, conversaciones que empi...
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Aquí yace mi tesoro. Una parte de mi vida que arranqué de mis entrañas. Más que sangre, carne y hueso, es refugio de mi alma. No es secuela ...





