lunes, 13 de abril de 2026

Remanso

La tarde
se deslizó.
Sin prisa.
Como algo
que no necesita llegar.
El agua—
quieta.
Demasiado.
Todo parecía
sostenerse
por un instante más.
Estábamos ahí.
Sin decirlo.
Sin necesidad.
Y aun así—
algo brotó.
No fue la voz.
Fue el gesto.
Una cercanía
que no supimos
detener.
Después—
el silencio.
Más hondo
que antes.
La luz
se retiró
sin oponerse.
Y la noche—
cayó
Sin ruido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Florecer en Michigan

Algo cede sin romperse. Se afloja desde adentro, como si supiera cuándo. Lo que estaba unido se separa con cuidado, sin prisa, sin ruido. En...