Vuelcos
de mi mente
transgredida.
Errante,
sin lugar.
Algo se torció.
No sé cuándo.
No sé dónde.
Pero pasó.
La visión ya no es limpia.
Se rompe.
Se desdobla.
Y lo que veo
no coincide
con lo que es.
Intento nombrarlo.
No puedo.
Las palabras
no alcanzan.
O sobran.
Y en ese ruido
me quedo solo.
No porque el mundo
se haya ido,
sino porque yo

No hay comentarios:
Publicar un comentario