miércoles, 16 de noviembre de 2011

Minutos

Minuto a minuto
Cada minuto es tuyo.
Así—
mi cómplice eres, tiempo.
Y también
mi verdugo.
Amarte no ocurre en el tiempo.
Ocurre
contra él.
Con el corazón en yugo,
apretando cada instante
hasta que cede.
Por tenerte—
aunque sea en sombra.
Por tocarte
en lo que no permanece.
Las horas pasan
sin decirlo.
Se sientan conmigo.
Esperan.
Mientras te veo llegar
desde lo que duele lejos.
Minuto a minuto—
un pensamiento
nace
y muere
en tu nombre.
Y vuelve.
Siempre vuelve.
Como un golpe de luz
que no ilumina,
solo insiste.
Te repites en mí.
Sin descanso.
Sin salida.
Y este amor—
no avanza.
Late.
Se queda.
Esperando
tu llegada
y tu huida.
Minuto a minuto.
Cada minuto—
soy tuyo.

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