viernes, 23 de mayo de 2008

Alegoría a un amor

1
No eres luz.
Eres eso
que aparece
cuando todo se apaga.
No me guías.
Pero te sigo.
Como si supiera
que perderme en ti
también es destino.

2
A lo lejos
ya estás en el aire.
No es perfume.
Es algo más bajo,
más cercano al cuerpo.
Te reconozco
antes de tocarte.
Y entonces
mi soledad
se rompe.

3
Tu voz
no truena.
Se mete despacio.
Pero cuando llega
todo lo demás
deja de importar.
No porque desaparezca—
sino porque
ya no pesa.

4
Cuando no estás
no me muero.
Pero algo
deja de sostenerse.
El silencio
no es vacío.
Es tu forma
de quedarte.

5
A veces estás
y no estás.
Te miro
y no sé
si te tengo
o te estoy perdiendo.
Un beso
no resuelve nada.
Pero el cuerpo
sí entiende
lo que la cabeza
no alcanza.

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