jueves, 30 de mayo de 2002

Sin orilla

Se aproxima.
No desde afuera.
Desde dentro.
Como algo
que ya estaba.
Se abre.
Y toma forma
sin nombrarse.
No hay dos.
No hay distancia.
Solo esto
que se junta.
Que se mezcla.
Que borra el límite.
La voz
no distingue origen.
El pulso
no sabe a quién pertenece.
Y sin embargo—
permanece.
Se sostiene.
Se reconoce
sin separarse.
Nada se pierde.
Nada vuelve.
Se integra.
Se disuelve.
En una sola continuidad.
Sin borde.
Sin regreso.
Sin orilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Michigan

Veo mis pies hundirse en la espesura, desaparecen primero, no hay suelo Solo una resistencia blanca Que parece tragarse lentamente todo Regr...