sábado, 15 de septiembre de 2001

Vieja ciudad de hierro

Reacia.
De acero.
De piedra que todavía suena.
Guardas ecos
aunque nadie escuche.
Caras rotas por la prisa
llenan los baldíos
donde antes hubo algo
que importaba.
Amores viejos
ya sin nombre.
Aquí
la soledad no es ausencia.
Es exceso.
Camina sola
por calles que no cambian
aunque todo se derrumbe.
Se sostiene
entre edificios
que aún creen ser eternos.
Y en la noche
las luces
recorren tus venas
como si aún estuvieras viva.
Vieja ciudad.
Ya no hay campo.
Solo concreto
y algo de polvo
que insiste.
Donde hubo valle
queda escombro.
Y aun así
llegan.
Siempre llegan.
Buscando
lo que no existe.
Tú lo sabes.
Y aun así
los recibes.
Les das algo.
Les quitas todo.
Vieja ciudad de hierro.


Michigan

Veo mis pies hundirse en la espesura, desaparecen primero, no hay suelo Solo una resistencia blanca Que parece tragarse lentamente todo Regr...